Para mover una ventana existente a otro escritorio de Mac, abre Mission Control y arrastra la ventana hasta la miniatura del espacio de destino. También puedes arrastrar la ventana hacia el borde de la pantalla y mantenerla ahí hasta que aparezca el espacio adyacente.
Preparar el destino
Crea el escritorio de destino en Mission Control si aún no existe. Identifícalo por el fondo de pantalla, los espacios vecinos y las ventanas que ya estén presentes. Si la reorganización automática de espacios está activada, no confíes únicamente en un número recordado.
Pon la ventana objetivo a la vista y confirma su título o contenido antes de arrastrarla. Las ventanas similares del navegador o del Finder son fáciles de confundir en una vista general abarrotada.
Mover únicamente la ventana
En Mission Control, arrastra la ventana seleccionada hacia arriba hasta la miniatura de destino y suéltala. Selecciona el espacio de destino y confirma que la ventana correcta haya llegado. El método alternativo de arrastrar al borde es cómodo para espacios adyacentes, pero menos directo cuando hay muchos escritorios.
Arrastrar una ventana a una aplicación en pantalla completa en la barra de espacios puede crear una Vista dividida (Split View), lo cual genera un resultado diferente. Suelta la ventana sobre la miniatura de un escritorio normal si quieres una ventana normal redimensionable.
Evitar cambiar la regla general de la aplicación
La configuración de "Asignar a" del Dock afecta a toda la aplicación, no solo a una ventana seleccionada. Deja la asignación de la aplicación en Ninguno (None) cuando distintas ventanas de la misma aplicación deban estar en escritorios diferentes.
Mover una ventana cambia su ubicación visible. No cambia el nombre del proyecto, no guarda el documento ni garantiza que se restaure después de cerrar la ventana. Registra el contexto duradero del proyecto en otra parte.